Tres nuevos escándalos de corrupción de la familia Monreal: Un abultado sueldo de Catalina Monreal; la inexplicable compra de una casa; y la creación de una próspera constructora.

La asombrosa historia de cómo Catalina Monreal se volvió millonaria

Tres nuevos escándalos de corrupción de la familia Monreal: Un abultado sueldo de Catalina Monreal; la inexplicable compra de una casa; y la creación de una próspera constructora.

“- ¿Cómo me describiría a Ricardo Monreal como político?”
“- Es de primera. Ve la política como imperativo ético. No el triunfar a toda costa, sin escrúpulos morales, sino mantener principios, mantener ideales.”

Esto dijo Andrés Manuel López Obrador en una entrevista de 2015. Para entonces, López Obrador y Monreal llevaban casi dos décadas de conocerse y de trabajar juntos, y Monreal se había convertido en uno de los hombres de mayor confianza del hoy candidato de MORENA a la presidencia de la República.

Quizá como ningún otro, Ricardo Monreal -hoy coordinador territorial de MORENA en el norte del país- representa el verdadero rostro del lopezobradorismo. A este hombre le encanta vociferar que es de izquierda, que es un “luchador social” comprometido con el pueblo y la justicia. Sonríe, es bonachón, habla como la gente común, y mientras lo hace, él, su familia y sus amigos se vuelven millonarios de la noche a la mañana, se apoderan de cargos dentro de partidos e instituciones de gobierno y abusan hasta donde pueden de la autoridad que se les confiere. Cuando se le demuestra que es un corrupto, Monreal, siguiendo el ejemplo de López Obrador, desata sus capacidades teatrales y monta melodramas mediáticos en los que se declara víctima de complots para “doblegarlo”. Es síntesis de la hipocresía de un partido que usa el lema “honestidad valiente” pero que está inundado de corrupción.

Catalina Monreal, hija de Ricardo, es un ejemplo perfecto de todo esto. Esta joven abogada, egresada del ITAM, es actualmente consejera consultiva de MORENA. Se volvió millonaria cuando su padre fue jefe delegacional de Cuauhtémoc en la Ciudad de México. Diversos medios publicaron en años pasados que Catalina Monreal habría invertido en un hotel en una zona prohibida de la delegación Cuauhtémoc, donde se salvó de ser sancionada gracias a su padre.

Sin embargo, PejeLeaks agrega hoy tres elementos nuevos a los escándalos de la familia Monreal. Primero, PejeLeaks descubrió que la hija mayor de Ricardo Monreal compró de contado una casa de 9 millones de pesos en una zona exclusiva de Coyoacán, en la Ciudad de México. Segundo, se identificó también una empresa constructora y de mantenimiento de maquinaria pesada en Guadalajara, fundada por la esposa y los hijos de Ricardo Monreal.

Por si fuera poco, PejeLeaks descubrió un tercer elemento: de manera inexplicable, mientras Catalina trabajó como gerente en el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT), percibió un salario superior al previamente reportado en distintos medios de comunicación, al del titular de esta dependencia e incluso mayor al del presidente de la República.

Esta es la historia de una mujer sin escrúpulos que, al amparo de su padre, Ricardo Monreal y del mismo Andrés Manuel López Obrador, jefe absoluto del partido en el que milita, ha sacado provecho de los cargos públicos que ella y su padre han ejercido, un ejemplo de la “honestidad valiente” que se instalará en el gobierno si López Obrador gana la elección presidencial de este año.

Una conmovedora historia de “injusticia” y corrupción

Elda Catalina Monreal Pérez es la hija mayor de Ricardo Monreal (sus otros hijos son Ricardo y María Monreal Pérez), y tal vez también su principal heredera, pues al igual que su padre, Catalina ha trabajado en la administración pública, milita en MORENA y es una corrupta.

Las pruebas de la corrupción de Catalina Monreal son varias y no solo PejeLeaks las ha documentado. A principios de 2017, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) publicó una investigación que demostraba que dos amigos de Catalina Monreal habían sido beneficiados por la delegación Cuauhtémoc (gobernada en ese momento por Ricardo Monreal) a través de contratos públicos millonarios, pese a que ninguno contaba con la experiencia suficiente para proveer sus servicios en la Ciudad de México, un claro caso de tráfico de influencias.

Casi al mismo tiempo, El Universal reveló que Catalina Monreal era socia de Grupo Multiservicios La Plata, empresa propietaria de siete gasolineras en Zacatecas, estado que Ricardo Monreal gobernó entre 1998 y 2004 como representante del PRD. En 2006, con tan solo 20 años, Catalina fue invitada a invertir en esta compañía, pero más que su edad (¿cuántos jóvenes mexicanos de 20 años tienen una fortuna tan grande que pueden construir gasolineras?), lo que llama la atención es el nombre de sus socios. Guadalupe Bañuelos Robles y Humberto Godoy Castañeda, dueños originales de Grupo Multiservicios La Plata, eran viejos conocidos de Ricardo Monreal, quien como gobernador de Zacatecas les concedió varios contratos multimillonarios para construir obras públicas. En otras palabras, la “invitación” a invertir que Bañuelos Robles y Godoy Castañeda le hicieron a Catalina fue en realidad un pago de favores, al que la hija de Ricardo Monreal accedió gustosa y sin remordimientos.

Finalmente, en enero pasado fue publicada otra investigación en la que se demuestra que, entre 2015 y 2016, los hijos y la esposa de Ricardo Monreal construyeron y operaron un hotel en la colonia Juárez, una zona de la delegación Cuauhtémoc donde el giro comercial está prohibido. De acuerdo con la investigación mencionada, dos meses después de que Ricardo Monreal ganó la jefatura delegacional, su hijo compró un inmueble de la colonia Juárez en 8 millones de pesos, a pesar de que su valor comercial era de 16 millones. Tras la compra, los tres hijos y la esposa de Monreal instalaron el Hotel Boutique Casa Prim, mismo que le vendieron en mayo de 2016 a Rodolfo González Valderrama para “evitarle” problemas a Ricardo Monreal.

Sin embargo, todo era una simulación, pues Rodolfo González es uno de los principales colaboradores de Ricardo Monreal, y en ese momento se desempeñaba como coordinador de Desarrollo de la delegación Cuauhtémoc (actualmente es el jefe delegacional interino, designado por Ricardo Monreal cuando este dejó el cargo para unirse a la campaña de López Obrador). Catalina, María y Ricardo Monreal Pérez no recibieron ninguna sanción por instalar un negocio en una zona prohibida; su madre, María de Jesús Pérez, tampoco recibió sanción alguna, por no hablar del claro conflicto de interés que supone que un funcionario público (Rodolfo González) compre y opere negocios en la delegación que ayuda a gobernar.

Además de corruptos, a los Monreal se les da bien el melodrama. Cuando MCCI documentó el caso de los amigos de Catalina, Ricardo Monreal montó un asombroso performance mediático en el que actuó como víctima de una supuesta conspiración para desprestigiarlo. Por su parte, Catalina Monreal, quien trabajaba en el INFONAVIT cuando se publicaron las investigaciones de MCCI y El Universal, renunció a su cargo como funcionaria pública y a la liquidación que le correspondía, y se dijo víctima de una “situación injusta”, pues, según ella, esas investigaciones no eran más que ataques para dañar a su padre, y ella no se iba a prestar a ese juego.

Pero estas “conmovedoras” historias de “persecución” e “injusticia” están incompletas. La fortuna de los Monreal es mayor de lo que se piensa, y aumentó de manera inexplicable mientras Ricardo Monreal fue diputado de Movimiento Ciudadano y luego candidato y jefe delegacional electo de MORENA. La protagonista principal de esta historia complementaria, descubierta y documentada por PejeLeaks, es Catalina Monreal, pero con ella también actuaron sus hermanos Ricardo y María, su madre, María de Jesús Pérez, y el silencioso, pero igualmente corrupto, Rodolfo González Valderrama, “achichincle” de Ricardo Monreal, como diría López Obrador. Juntos, los Monreal son un pequeño cártel de “delincuentes de cuello blanco” -parafraseando de nuevo a Andrés Manuel-, una “mafia del poder” especialista en sacarle todo el provecho posible a los cargos públicos.

La gerente que ganaba más que el presidente

La primera prueba del enriquecimiento inexplicable y corrupto de Catalina Monreal es su salario en el INFONAVIT. Aunque se sabe con certeza que Catalina Monreal trabajó en esta institución, las versiones sobre su cargo y su salario difieren considerablemente. El INFONAVIT es un organismo público descentralizado, por lo que, a diferencia de otras secretarías y órganos de gobierno, no está obligado a transparentar la información de sus empleados. Esta es la razón por la cual no existen datos públicos sobre las funciones que Catalina Monreal desempeñaba en el INFONAVIT, ni sobre el salario que percibía como funcionaria.

Para compensar estas carencias, PejeLeaks entrevistó a personas muy cercanas a la familia Monreal y a otros militantes de MORENA, quienes aportaron documentación y datos que pudieron compararse con la información que se ha publicado en diferentes medios de comunicación. Así, de acuerdo con las notas de El Universal sobre el caso de Grupo Multiservicios La Plata, Catalina Monreal trabajaba como gerente en la Coordinación General de Recursos Humanos y percibía un salario mensual de $85,000 pesos. Sin embargo, cuando renunció a su cargo, Catalina Monreal aseguró ganar $136,993.50 pesos al mes, un monto considerablemente mayor al que se había hecho público antes.

La realidad era muy diferente. De acuerdo con documentos compartidos a PejeLeaks por personas cercanas a la familia Monreal, Catalina Monreal se desempeñaba como gerente de Mediación en el área de Mediación de Créditos. Ingresó al INFONAVIT en 2014 y renunció en marzo de 2017. El salario de Catalina Monreal varió año con año a lo largo de ese periodo, pero fue escandaloso e injustificable la mayor parte del tiempo.

Así, en 2014 Catalina Monreal ganó en promedio $106,726.58 pesos mensuales (casi 1.3 millones al año). Sin embargo, al año siguiente esto cambiaría por completo. En 2015, Catalina Monreal ganó un total de 2.7 millones, lo que da un promedio salarial de $232,496.50 brutos al mes. Para 2016, la hija de Ricardo Monreal y consejera consultiva de MORENA ganó un total anual de 3.6 millones de pesos, lo que significa que al mes percibía $303,263.33 pesos brutos. Ni el director del INFONAVIT ni el presidente Enrique Peña Nieto tenían esos salarios.

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De acuerdo con los tabuladores oficiales del INFONAVIT, disponibles en la página web de la institución, el director general percibe $208,500 pesos brutos al mes. Esto quiere decir que, antes de su renuncia, Catalina Monreal ganaba $94,763.33 pesos más que el funcionario de rango más alto dentro de la institución donde trabajaba. Por otro lado, de acuerdo con Nación 321, en 2015 el salario bruto de Enrique Peña Nieto era de $248,674 pesos al mes. Catalina Monreal solo estaba $16,177.50 pesos por debajo del presidente. Pero no estaba dispuesta a quedarse atrás, por lo que, en 2016, cuando Peña Nieto ganaba $250,247 mensuales, el salario de la hija de Monreal se disparó hasta rebasar los $300,000 pesos, exactamente $53,016.33 más que el presidente.

Como se mencionó, Catalina Monreal le dijo a El Universal que su salario era de $136,993.50 mensuales. Esto coincide con el rango salarial que correspondía a su cargo (gerente senior) dentro del INFONAVIT, según los tabuladores oficiales. Sin embargo, era una mentira para esquivar la presión de los medios, ya que, como se ha demostrado con documentos fidedignos, el salario de Catalina Monreal estaba muy por encima de la cifra proporcionada.

¿De qué privilegios gozaba Catalina Monreal para ganar más que su jefe e incluso más que el presidente? Esas enormes sumas de dinero provenían del bolsillo de los mexicanos y excedían escandalosamente los rangos salariales aprobados por el mismo INFONAVIT. Además, no deja de llamar la atención que su salario se multiplicó el mismo año que su padre se integró a MORENA como candidato y se convirtió en jefe delegacional de Cuauhtémoc en la Ciudad de México. Al salir del INFONAVIT, a Catalina Monreal le resultó fácil renunciar a su liquidación porque ya se había embolsado mucho más dinero del que le correspondía.

¿Estos millones de pesos también eran parte de una “situación injusta” para perjudicar la reputación de su perseguido padre? ¿O eran los privilegios que le correspondían por ser hija de un político corrupto acostumbrado a traficar influencias? Pero Catalina Monreal no se iba a contentar con ese salario millonario. Al tiempo que ganaba una fortuna como funcionaria pública, se hacía de un patrimonio cuyo costo, como se verá, ni siquiera su salario millonario habría sido suficiente para cubrir.

Una casa digna de una millonaria

Una millonaria debe tener un nivel de vida acorde con su estatus. Eso fue lo que debió pensar Catalina Monreal al ver que sus bolsillos se llenaban de dinero y que ella y su papá ascendían dentro de MORENA. Una vez instalada cómodamente en el INFONAVIT, con un salario similar al del presidente de la República, Catalina invirtió con sus hermanos y su mamá para construir el Hotel Boutique Casa Prim en una zona prohibida, segura como estaba de que su padre, Ricardo Monreal, le garantizaría la impunidad. El siguiente paso era tener una casa propia, y no cualquier casa.

De acuerdo con el folio real 488218, disponible en el Registro Público de la Propiedad de la Ciudad de México, Catalina Monreal compró una casa en la delegación Coyoacán el 8 de diciembre de 2016. El inmueble se localiza en el número 65 de la calle Viena, en colonia del Carmen, y tiene una superficie de 322 metros cuadrados. PejeLeaks acudió al domicilio y entrevistó a algunos vecinos, quienes confirmaron que efectivamente ahí vivía la hija de Ricardo Monreal. También notó, como puede verse en la fotografía de abajo, que la casa es de tres niveles, con acabados finos en la entrada y la fachada y un patio amplio con espacio suficiente para guardar automóviles.

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La calle Viena, donde está la casa, es una zona de clase alta con mucho valor agregado. Salir a la avenida Río Churubusco toma solo unos segundos, y los habitantes tienen a la mano todos los servicios necesarios para llevar una vida cómoda y relajada. Por ejemplo, a unos cuantos minutos a pie de la casa de Catalina Monreal están el Museo Frida Kahlo, el Museo Casa de León Trotsky, el Parque Deportivo “La Fragata” y la Alberca Olímpica. Asimismo, hay despachos de abogados, hospitales, sucursales bancarias, cines, distribuidoras de motocicletas y automóviles, escuelas de baile y danza árabe, guarderías y sedes de empresas y cámaras de comercio. Si Catalina Monreal quiere relajarse, puede ir al centro de Coyoacán, uno de los principales lugares turísticos de la Ciudad de México, al cual no le tomaría más de cinco minutos llegar en su automóvil.

El mexicano promedio, el “pueblo”, ese que tanto reivindica Andrés Manuel López Obrador, no podría siquiera soñar con pagarse una renta en esta zona, mucho menos comprarse una casa. PejeLeaks sondeó los costos de las rentas en la colonia del Carmen y descubrió -un dato que cualquier ciudadano puede corroborar- que van de los $35,000 a los $180,000 pesos mensuales. Por eso no sorprende que Catalina Monreal haya desembolsado una fortuna para irse a vivir a esta bella colonia al sur de la Ciudad de México.

Según el folio real antes citado, la casa de Viena 65 le costó a Catalina Monreal 9 millones de pesos. Se la vendió la señora Bertha Rodríguez Vanegas y Catalina la pagó de contado. A pesar de sus elevados ingresos, era imposible que la hija de Monreal pudiera adquirir esta casa sin recurrir a créditos o hipotecas. Si se considera que decía la verdad y ganaba $136,993.50 al mes, a Catalina Monreal le habría tomado aproximadamente siete años reunir el dinero para comprarse la casa. En ese periodo tendría que haber ahorrado todo su salario, sin gastar prácticamente un solo peso.

Si se toma como referencia su salario real de 2016, es decir, aquel que descubrió PejeLeaks y que fue el más alto que tuvo, a Catalina Monreal le habría tomado tres años ahorrar lo suficiente para adquirir esta casa de contado, y también bajo este supuesto no tendría que haber gastado casi nada de su salario, lo cual evidentemente no ocurrió, pues Catalina Monreal se dio el lujo de poner un hotel y de crear una empresa constructora, como se verá más adelante.

Desde luego, se sabe que Catalina Monreal no solo era funcionaria pública, sino también empresaria. Como ya se dijo, era socia de Grupo Multiservicios La Plata y copropietaria de siete gasolineras en Zacatecas. Sin embargo, la misma Catalina Monreal aseguró que en todos los años que llevaba siendo socia de esta empresa, no obtuvo un solo peso de utilidades, pues Grupo Multiservicios La Plata había operado con créditos bancarios y las ganancias se habían invertido en nuevas gasolineras para que la compañía creciera. ¿De dónde salió entonces el dinero para que Catalina Monreal se comprara tranquilamente una casa de 9 millones de pesos en una zona acomodada de la Ciudad de México?

Posiblemente de su esposo, Sergio Alejandro Garfias Delgado, con quien Catalina Monreal compró la casa, como indica el folio 488218. Pero ¿quién es este personaje? De acuerdo con diferentes medios de comunicación, Sergio Alejandro Garfias, al igual que Catalina Monreal, es miembro del consejo consultivo de MORENA y, pese a su lealtad a Andrés Manuel López Obrador, “trabaja” para el gobierno de Oaxaca, encabezado por el PRI. “Trabaja” es un decir pues, en realidad, como ha denunciado la prensa local, Sergio Alejandro Garfias es un “aviador”: está en nómina, recibe un salario, pero no trabaja. Ni siquiera se presenta ni vive en el lugar donde supuestamente tendría que laborar.

Sin embargo, el salario de regalo que recibe Sergio Alejandro Garfias es de $51,887 pesos mensuales, a todas luces insuficiente para comprar o ayudar a comprar de contado una casa de 9 millones de pesos. ¿El dinero salió entonces de MORENA, donde Catalina y Sergio Alejandro son consejeros? ¿Cuánto les paga el partido de Andrés Manuel López Obrador?

Sumando los diferentes ingresos identificados, los cuales por sí mismos son irregulares (un salario injustificablemente elevado en el INFONAVIT y un salario regalado por el gobierno de Oaxaca), sigue siendo inexplicable que esta pareja de jóvenes lopezobradoristas, claro ejemplo del nepotismo al interior de MORENA, se hayan comprado una casa tan costosa, y que además Catalina Monreal haya invertido en la construcción de un hotel.

Pero, de nueva cuenta, esto no fue lo único.

Una familia emprendedora

Parece que la familia Monreal se sintió en el paraíso cuando Ricardo Monreal ganó la elección de 2015. Los Monreal se compraron un inmueble que luego convirtieron en un hotel con habitaciones de cinco estrellas, y paralelamente emprendieron un negocio de construcción, arrendamiento de maquinaria industrial y talleres automotrices en Jalisco, como descubrió el equipo de PejeLeaks.

Se trata de la empresa Sofamon, SA de CV, creada, según el folio mercantil 92734 (disponible en el Registro Público de Guadalajara), el 17 de julio de 2015. Esta joven compañía, que aún no llega a los tres años de edad, tiene su sede en la colonia Mezquitán de Guadalajara y parece ser próspera. En el folio se indica que la empresa fue constituida con el objeto de comercializar cualquier clase de producto, pero en su página de internet puede constatarse que a lo que se dedica concretamente es la construcción en el sector privado (casas, oficinas, bodegas industriales y locales comerciales), la elaboración de proyectos para obras de infraestructura (planos y cotizaciones), la renta de maquinaria pesada para construcción y la comercialización del servicio de taller mecánico para maquinaria.

Tal vez Sofamon subarriende la maquinaria (una operación mucho más redituable que comprar directamente las máquinas y mantenerlas); sin embargo, lo que sí posee es el taller mecánico y el capital humano necesario para la elaboración de los proyectos de construcción. Una empresa de este tipo requiere forzosamente de una inversión millonaria. ¿De dónde sacó Catalina Monreal el dinero para participar en su creación y puesta en operación?

El folio consultado informa que los fundadores de Sofamon fueron los hermanos Catalina, Ricardo y María Monreal Pérez, junto con María de Jesús Pérez Guajardo, su madre. Cada uno puso $125,000 pesos de acciones (un total de $500,000 pesos), lo que representa únicamente el capital inicial de la empresa, pues la inversión en activos y recursos humanos es adicional.

Además, un viejo conocido de la familia se unió a Sofamon como comisario, es decir, como el encargado de que la empresa sea bien administrada desde el punto de vista financiero y contable. Ese viejo amigo es Rodolfo González Valderrama, quien como se dijo anteriormente, es jefe delegacional interino de Cuauhtémoc y fue quien le compró a los Monreal el Hotel Boutique Prim para “ahorrarle” problemas a Ricardo Monreal. Al momento de la creación de Sofamon, Rodolfo González era coordinador de Desarrollo de la delegación Cuauhtémoc, es decir, era miembro del gabinete de Ricardo Monreal.

El modo de operar es lo suficientemente claro: Catalina Monreal, sus hermanos y su madre hacen negocios y se enriquecen al amparo del poder y la impunidad de Ricardo Monreal.

Las elecciones están cada vez más cerca. En los debates y prácticamente en cualquier acto público, Andrés Manuel López Obrador levanta la bandera del combate a la corrupción como su estandarte de guerra. Sin embargo, en su círculo cercano está quien quizá sea el personaje más corrupto del lopezobradorismo: Ricardo Monreal Ávila. Todos lo saben. Monreal fue acusado de corrupción varias veces cuando fue gobernador de Zacatecas, luego tuvo que renunciar temporalmente a su cargo como legislador porque sus hermanos fueron investigados por posibles vínculos con el crimen organizado, y como jefe delegacional de Cuauhtémoc enfrentó los escándalos de los amigos de su hija Catalina y del Hotel Boutique Prim.

Monreal es además el prototipo del político corrupto, no solo por el cinismo con el que se “defiende” ante los medios, inventando historias de supuestos complots en su contra para “someterlo y doblegarlo”, sino porque él y su familia obtienen cargos públicos elevados y se enriquecen gracias ellos. El apellido Monreal es sinónimo de corrupción.

Que López Obrador quiera mirar para otro lado y premiar a Ricardo Monreal con su nombramiento como coordinador territorial de MORENA es quizá lo menos alarmante. El mayor riesgo para México es que tras bambalinas, una familia entera se está frotando las manos para volverse más rica de lo que ya es, y que el origen de esa riqueza provendría del dinero público. Catalina Monreal es la prueba irrefutable de lo que los Monreal son capaces de hacer si se les da poder, influencia e impunidad. Y apenas si cabe duda de que Andrés Manuel López Obrador protegerá a Ricardo Monreal y su familia, como lo ha venido haciendo, por acción u omisión (nunca ha movido un dedo para castigar la corrupción de estos sujetos), desde hace muchos años.

Andrés Manuel López Obrador se opone al nombramiento de un fiscal independiente. Él quiere nombrarlo porque él quiere controlarlo. Y quiere controlarlo para evitar que los suyos sean procesados y castigados. Entre los suyos está Catalina Monreal, de quien no puede deslindarse argumentando que es hija de Ricardo Monreal y que él no tiene nada que ver con sus actos, pues la joven Catalina también es consejera consultiva de MORENA, el partido de la “honestidad valiente” y “el cambio verdadero”, que no está construido sobre la esperanza, sino sobre la corrupción y la impunidad.