FGZ Estrategias, la firma de abogados de Germán Martínez, ganó más de 75 millones de pesos trabajando para empresas que fueron contratistas del gobierno de Felipe Calderón.

Germán Martínez, el hombre que sembró favores y cosechó clientes

FGZ Estrategias, la firma de abogados de Germán Martínez, ganó más de 75 millones de pesos trabajando para empresas que fueron contratistas del gobierno de Felipe Calderón.

En enero de 2018, Andrés Manuel López Obrador, el candidato de MORENA a la presidencia de la República, invitó a Germán Martínez Cázares a unirse a su gobierno en caso de triunfar en la elección. Germán Martínez era hasta entonces uno de los principales enemigos de López Obrador. Defendió los resultados de la elección de 2006 -a la que el tabasqueño sigue calificando como “fraude electoral”-, fue secretario de la Función Pública de Felipe Calderón (irredimible miembro de la “mafia del poder”) y presidente del PAN. Contra todo pronóstico, Germán Martínez aceptó la insólita invitación.

“Yo no vine a MORENA a reconstruir mi pasado. Vine a MORENA a construirle a mis hijos un mejor futuro”, dijo Germán Martínez en entrevista a SinEmbargo para justificar su afiliación a MORENA y a la campaña de López Obrador. “A mí me interesa igualar al país. A mí me interesa erradicar la corrupción y separar claramente el negocio de la política”. Pese a lo contradictorio de la alianza entre un político conservador y un candidato de izquierda, estas palabras fueron bien recibidas.

Sin embargo, una nueva investigación de PejeLeaks encontró evidencia contundente que revela el verdadero motivo de Germán Martínez y su supuesta integridad personal. De 2012 a 2017, FGZ Estrategias, la firma de abogados de Germán Martínez, ganó más de 75 millones de pesos trabajando para empresas que fueron contratistas del gobierno de Felipe Calderón y que comenzaron a ganar contratos públicos justo cuando Martínez Cázares fue secretario de la Función Pública y presidente del PAN. Es decir, Germán Martínez habría ayudado a estas empresas a hacer negocios multimillonarios cuando fue servidor público y les habría cobrado el favor al concluir la administración de Felipe Calderón. Por si fuera poco, FGZ Estrategias ganó casi 7 millones de pesos trabajando para el Grupo Parlamentario del PAN y para el gobierno de Baja California, encabezado por panistas, lo que constituye un claro conflicto de interés y una forma de mantener bien unidos los negocios y la política.

Esta investigación obtuvo sus pruebas, completamente verificables, de las bases de datos del Portal de Obligaciones de Transparencia del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), pero también fue posible gracias a un grupo de personas que vivieron de cerca el apogeo de la carrera política de Germán Martínez durante el gobierno de Felipe Calderón y que conversaron con PejeLeaks acerca del que quizá sea senador de MORENA en unos meses, y que paradójicamente también ha sido propuesto por López Obrador para ser el “zar anticorrupción” de su gobierno.

El hombre que piensa en el futuro

“Es un hombre al que no puedes ignorar. Es un líder nato y sabe aprovecharlo”, dice una de las personas que conversaron con PejeLeaks. “Pero en el mal sentido”, aclara otro de los entrevistados. Quienes hablan son un grupo de personas que se definen a sí mismas como demócratas y patriotas, y aseguran estar muy preocupadas por el posible triunfo de Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, el líder al que se refieren no es el político tabasqueño, sino Germán Martínez Cázares, el “zar anticorrupción” de Felipe Calderón y hoy consejero electoral y candidato de MORENA al Senado de la República.

El partido de López Obrador está lleno de lobos disfrazados de corderos y Germán Martínez es uno de ellos. “Es un corrupto disfrazado de liberal, justo el perfil que le gusta a López Obrador”, concluye. Durante el transcurso de la conversación, los entrevistados proporcionaron a PejeLeaks una larga lista de empresas que, aseguraron, es la prueba de la deshonestidad de Germán Martínez.

Estas personas vivieron de cerca el ascenso y la aparente caída de Germán Martínez en la política mexicana. En 2009, Felipe Calderón era presidente de la República y Germán Martínez fungía como líder nacional del PAN; en sus manos estaba la difícil tarea de encaminar a su partido a la victoria en las elecciones intermedias a celebrarse ese año. Los resultados fueron negativos: el PAN perdió gubernaturas, fracasó en conquistar estados que eran gobernados por sus opositores, y su presencia en el Estado de México se esfumó. Tras la debacle, Germán Martínez renunció a su cargo, avergonzado por la derrota. Al menos, esa fue la razón que él esgrimió públicamente.

Uno de los entrevistados por PejeLeaks tiene una hipótesis diferente: “Germán Martínez se fue para cosechar lo que había sembrado. Ya había pasado lo más difícil. Era momento de hacer negocios”, puntualiza, e insiste en la lista de empresas proporcionada.

A partir de esta lista, PejeLeaks realizó una búsqueda en bases de datos públicas al alcance de cualquier ciudadano. El resultado, completamente verificable, muestra que Germán Martínez se benefició económicamente de sus cargos al interior del PAN y del gobierno de Felipe Calderón. Quien fuera el secretario de la Función Pública de Calderón, y que Andrés Manuel López Obrador quiere como su propio “zar anticorrupción”, podría ser en realidad otro de tantos políticos que se han enriquecido al amparo del poder.

El momento de la siembra

La historia de Germán Martínez es la historia de un político que ascendió rápidamente en todos los sentidos. Primero como panista: antes de cumplir los 30 años, Germán Martínez ya era uno de los líderes de su partido. En 1996, a sus 29, fue nombrado Director Jurídico del Comité Ejecutivo Nacional del PAN. En los años siguientes, Germán Martínez fue dos veces diputado federal (durante las legislaturas LVII y LIX), dos veces representante de su partido ante el Instituto Federal Electoral (en dos coyunturas decisivas, las elecciones federales de 2000 y 2006), así como presidente de la Fundación Miguel Estrada Iturbe, mediante la cual el PAN brinda asesoría especializada a sus legisladores.

Su segundo ascenso fue como líder moral. Martínez Cázares conoce la historia del PAN, cita constantemente a Manuel Gómez Morín y solía enorgullecerse de los principios del PAN. Su educación, su capacidad oratoria y su aparente apego a los principios originales del PAN hicieron que Germán Martínez fuera visto no solo como un político hábil, sino también como un panista verdadero, un “intelectual” y un opositor respetable, pues incluso algunos rivales políticos del PAN reconocían sus virtudes.

Pero el más importante fue su ascenso como hombre de Estado. No es lo mismo ser un simple político respetado que ser un hombre que toma decisiones de la máxima importancia para un país. Germán Martínez logró posicionarse como un político poderoso gracias a su cercanía con Felipe Calderón. En 2006 fue un elemento importante en su campaña a la presidencia, y uno de los principales promotores del lema “López Obrador es un peligro para México”. Después del controvertido triunfo de Calderón, al que Andrés Manuel López Obrador sigue llamando “fraude electoral”, Germán Martínez se integró al gobierno calderonista como titular de la Secretaría de la Función Pública (SFP). Era, ni más ni menos, el hombre encargado de combatir la corrupción gubernamental, un asunto de gran relevancia para los mexicanos.

Martínez Cázares estuvo menos de un año en la SFP, pero se fue para ocupar la presidencia del PAN, una posición que quizá era aún más importante para Felipe Calderón. Desde ahí, Germán Martínez debía consolidar la presencia de su partido en la Cámara de Diputados y el Senado -algo fundamental para que la administración calderonista lograra las reformas proyectadas-, allanar el camino para las elecciones intermedias de 2009 y ayudar a contener las embestidas de Andrés Manuel López Obrador, quien alterado por su derrota en la elección de 2006, se había nombrado a sí mismo “presidente legítimo” de México y había emprendido una beligerante campaña para boicotear el gobierno de Felipe Calderón.

Como titular de la SFP y como líder nacional del PAN, Germán Martínez se volvió uno de los políticos más influyentes de México. En la política no es necesario salir todo el tiempo en los medios para ser influyente. Germán Martínez no tenía los reflectores de Juan Camilo Mouriño, Fernando Gómez-Mont o Josefina Vázquez Mota, pero controlaba los hilos del partido. Si alguien quería lograr cosas importantes con Calderón, tenía que pasar antes por algunas personas, entre ellas Martínez Cázares. “Por eso él se hizo amigo de empresarios chonchos y de gente que estaba en primera fila, como (Roberto) Gil Zuarth” señaló uno de los entrevistados.

Era tanta la confianza que Germán Martínez se tenía, que pensó incluso en ser el próximo presidente, como él mismo declaró tras renunciar a la presidencia del PAN. “Pero para ser presidente”, acota uno de los entrevistados, “debes tener apoyos dentro y fuera. No es suficiente el respaldo de tu partido. Y Germán cumplía el requisito. El presidente Calderón confiaba en él, y en los tres años que trabajó para el presidente, Germán se ganó favores y lealtades de varios empresarios que eventualmente podían empujarlo”.

Luego vino la debacle de 2009. El PAN sufrió una dura derrota en las urnas y Germán Martínez perdió la confianza de su partido, el “apoyo dentro” del que habló el entrevistado. “Pero no se fue nada más por eso”, precisa otra de las personas que conversaron con PejeLeaks. “Para Germán ya era claro que el PRI se estaba haciendo muy fuerte. Tenía pique con ellos y se había desinflado en el PAN. Por eso prefirió hacer lo que mucho político deshonesto hace: dejar por la paz la grilla y hacer negocio con sus contactos. Para gente como Germán, no se trabaja de gratis en el sector público y tampoco se trabaja por el sueldo que te dan. Eso no alcanza. Hay que buscarle”.

La búsqueda, de acuerdo con el grupo personas que platicaron con PejeLeaks, tuvo un nombre: FGZ Estrategias.

El momento de la cosecha

Germán Martínez no jugó sus cartas al resultado de la elección de 2009. Desde antes sabía que las cosas saldrían mal y que debía guardarse un as bajo la manga. Por eso, en junio de 2009 -un mes antes de las elecciones-, Martínez Cázares fundó la empresa FGZ Estrategias junto con el también panista Carlos Alberto Lezama Fernández del Campo. La creación de esta compañía tuvo lugar en el Distrito Federal y fue avalada por Patricio Garza Bandala, titular de la notaría pública número 195 de la capital del país.

FGZ Estrategias es una boutique jurídica que brinda servicios legales a empresas privadas mexicanas y extranjeras. Entre sus áreas de especialización están el sector energético, el transporte, las telecomunicaciones y las asociaciones público-privadas. Las evidencias reunidas por PejeLeaks apuntan a que este despacho de abogados debe su éxito a las relaciones que sus socios hicieron cuando ocuparon cargos públicos.

El más encumbrado de los socios de FGZ Estrategias es desde luego Germán Martínez, pero Carlos Alberto Lezama no carece de credenciales. Lezama trabajó bajo las órdenes de Germán Martínez en la Secretaría de la Función Pública, donde fue Director General Adjunto de Legislación y Consulta de febrero a junio de 2007. Posteriormente fue representante jurídico del PAN (entre 2008 y 2009, cuando Martínez Cázares aún era presidente del partido) y luego secretario técnico de la Mesa Directiva del Senado de la República (2015-2016). También ha trabajado en el sector privado, no solo para FGZ Estrategias, sino para otros despachos, entre los que destaca Snash, del que es copropietario junto con el senador Roberto Gil Zuarth, quien fue señalado por tener vínculos de corrupción con la empresa constructora Tradeco.

Es aquí donde se encuentra el lado oscuro de Germán Martínez. Los observadores de la política mexicana pueden estar de acuerdo o no con lo que dijeron las personas que conversaron con PejeLeaks acerca de la trayectoria política de Germán Martínez, pero los indicios de que el hoy candidato a senador por MORENA pudo haberse beneficiado de sus cargos públicos, y de que hizo y sigue haciendo negocios millonarios gracias a ellos, son incuestionables.

Los entrevistados, como se dijo anteriormente, proporcionaron a PejeLeaks una lista de los clientes de FGZ Estrategias: Weatherford de México, Construcciones Aldesem, Bestlabor, Tradeco Infraestructura, Sistemas Integrales de Compresión, LC Terminal Aeroportuaria de Contenedores, Internacional de Contenedores Asociados de Veracruz, Talleres Navales del Golfo, Grupo Papelero Gutiérrez, Dica Infraestructura y Auto Tanques de México. Algunas de ellas, como Tradeco, Weatherford, Hutchinson Ports (que agrupa a LC Terminal Aeroportuaria de Contenedores, Internacional de Contenedores Asociados de Veracruz y Talleres Navales del Golfo) y Grupo Papelero Gutiérrez son presumidos abiertamente por FGZ Consultores en su página de internet como parte de su cartera de clientes.

Todas estas empresas fueron ampliamente beneficiadas por el gobierno de Felipe Calderón mediante contratos de gobierno. Una búsqueda exhaustiva en el apartado “Contrataciones” del Portal de Obligaciones de Transparencia del INAI demuestra que, entre diciembre de 2006 y noviembre de 2012, es decir, justo el periodo cubierto por la administración calderonista, de la que Germán Martínez fue pieza clave, estas compañías recibieron contratos por más de 43 mil 300 millones de pesos. Este gigantesco botín de dinero público se repartió de la siguiente manera.

Weatherford, proveedora de servicios relacionados con el gas y el petróleo, recibió $29,262,508,404 pesos de PEMEX Exploración y Producción y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). El periodo en el que recibió sus contratos abarcó toda la administración de Felipe Calderón, de diciembre de 2006 a noviembre de 2012.

Construcciones Aldesem, el consorcio responsable del “socavón” del Paso Exprés en la autopista México-Cuernavaca, se embolsó $3,677,824,635 pesos. Sus clientes fueron la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y la CFE, y sus contratos abarcaron el mismo tiempo que los de Weatherford.

Bestlabor, Tradeco Infraestructura y otras filiales de Grupo Tradeco, en idéntico periodo, recibieron contratos por más de $8,532,397,629 pesos de PEMEX Exploración y Producción, PEMEX Gas y Petroquímica Básica, PEMEX Refinación, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Seguridad Pública, la CFE y Caminos y Puentes Federales. La prensa nacional ha documentado que, gracias al gobierno de Calderón, Tradeco pasó de ser una empresa de dimensiones modestas a convertirse en un consorcio multinacional con capacidad para invertir en varios continentes. Lo que la habría impulsado son los contratos públicos y una red de complicidades corruptas con varios personajes de la administración calderonista. En este contexto cobra aún más relevancia que Germán Martínez y su despacho le vendan sus servicios a Tradeco.

Por su parte, Sistemas Integrales de Compresión, otro proveedor de servicios para las industrias del petróleo y del gas, ganó más de 660 millones de pesos mediante contratos de PEMEX Exploración y Producción, los cuales le fueron concedidos entre abril de 2008 y noviembre de 2012.

Las filiales mencionadas de Hutchison Ports (LC Terminal Portuaria de Contenedores, Internacional de Contenedores Asociados de Veracruz y Talleres Navales del Golfo), empresa multinacional operadora de puertos, obtuvo más de $30,671,464 pesos de Liconsa, la Administración Portuaria de Veracruz y PEMEX Refinación de noviembre de 2007 a abril de 2012.

Grupo Papelero Gutiérrez, distribuidor a gran escala de productos de papelería, obtuvo $1,146,958,367 de pesos a través de 740 contratos asignados por 11 secretarías de estado y más de 20 dependencias del gobierno federal entre febrero de 2007 y noviembre de 2012.

Finalmente, Dica Infraestructura, empresa desarrolladora de proyectos de ingeniería y construcción en los sectores de petróleo y de gas, ganó $609,571 dólares (unos $8,229, 208 pesos al tipo de cambio de ese momento) mediante un contrato con PEMEX Exploración y Producción en 2012, y Auto Tanques de México, compañía dedicada al transporte de sustancias y materiales peligrosos, obtuvo $25,822,280 pesos de PEMEX Refinación a través de un contrato realizado en enero de 2011.

Como puede apreciarse, la mayoría de estas empresas comenzaron a obtener contratos del gobierno federal cuando Germán Martínez era miembro del gabinete de Felipe Calderón, y todas, salvo Dica Infraestructura y Auto Tanques de México, iniciaron su próspera relación contractual en el periodo en el que Germán Martínez fue un actor central de la administración calderonista, ya fuera como secretario de la Función Pública o como presidente del PAN.

Pero los favores habrían de pagarse después, según uno de los entrevistados por PejeLeaks para este reportaje. “Germán conoció a varios desde la campaña [de 2006], les echó la mano a todos con Calderón, y luego les pasó la factura”. Los documentos en poder de PejeLeaks revelan que, efectivamente, desde 2012, último año del gobierno de Felipe Calderón, hasta 2017, el despacho de Germán Martínez Cázares tuvo importantes ingresos de todas las empresas mencionadas. En total, FGZ Estrategias ha ganado $75,761,466 de pesos de este conjunto de compañías, brindándoles servicios jurídicos y asesorándolos. Destacan Weatherford, que le ha pagado al despacho de Germán Martínez y Carlos Alberto Lezama $27,636,646 de pesos, y Construcciones Aldesem, que ha desembolsado $12,525,220.

Y no solo eso. FGZ Estrategias también ha trabajado para el Grupo Parlamentario del PAN en el Senado, del cual obtuvo en 100 mil pesos en 2014, así como para el gobierno estatal de Baja California, del que obtuvo $6,803,448 pesos entre 2012 y 2013, es decir, cuando los panistas José Guadalupe Osuna Millán y Francisco Vega Lamadrid fueron los gobernadores de la entidad (Vega Lamadrid sigue en el cargo). La relación con estos clientes es un claro conflicto de interés.

“Primero se ganó la confianza de Calderón, el presidente lo puso en lugares importantes, y él se aprovechó, igual que César Nava y Roberto Gil”, dijo un entrevistado. “Cuando fracasó en 2009, Germán se fue diciendo que estaba apenado, que la ética y mil cosas, pero no era cierto. Ya sabía a qué le tiraba. Ahorita intenta hacer lo mismo, pero con López Obrador, y para allá va”, concluyó.

Sembrando en terracería

Las palabras de quienes conversaron con PejeLeaks son verosímiles, no solo por la evidencia de que los clientes de Germán Martínez como abogado privado son los mismos que fueron contratistas del gobierno para el que trabajó, sino también porque, de otra manera, es difícil entender que un político conservador, enemigo de Andrés Manuel López Obrador, se pase a las filas del partido de izquierda que este último fundó e incluso lo aconseje en materia electoral. Germán Martínez dirá sin duda, como ya ha insinuado, que es una cuestión de principios, pero las pruebas indican que la razón podría ser mucho más simple y “material”.

En un artículo publicado en Reforma a finales de enero de 2018, Germán Martínez criticaba a los opositores de López Obrador lanzándoles una pregunta: “¿El miedo a su Presidencia no es el pánico a perder privilegios para cosechar dinero al amparo del poder?”. Siguiendo la investigación realizada por PejeLeaks, es válido pensar que Germán Martínez no tiene miedo, pero no porque realmente crea que López Obrador ha cambiado, sino porque MORENA le garantizaría negocios como en su momento se los garantizó el gobierno de Felipe Calderón.

Martínez Cázares encontró una fórmula de cinco sencillos pasos para enriquecerse ilegalmente sin consecuencias y pareciera que ya está alistándose para repetirla: 1) Ganarse la confianza del presidente de la República; 2) Encabezar el organismo anticorrupción de su gobierno; 3) Salir del gobierno para cobrar favores; 4) Comprar su entrada a la oposición; y 5) Repetir (con fuero).

Entre 2006 y 2009, Germán Martínez habría sembrado para cosechar en 2012 y llevarse los frutos a las bodegas de su despacho. Quizá ahora, en 2018, el hoy morenista esté sembrando para “cosechar dinero al amparo del poder” de López Obrador, a quien su “ejemplo” no parece funcionarle.